
Cursos de francés y cursos de cocina para adultos
Aprender francés en Francia, en la Dordoña…
Desde 1996, FLEUR ofrece excelentes cursos de francés para adultos en Dordoña-Périgord, y se ha impuesto gracias a su excepcional calidad de enseñanza en un ambiente cálido, distendido y sumamente cordial.
Annick, profesora titulada y experimentada, transmite con competencia, entusiasmo y alegría el amor por su lengua materna y por la cultura de su país. Sus métodos estimulantes, eficaces y placenteros le aseguran el éxito en el aprendizaje.
Usted aprenderá el francés en inmersión: los cursos de francés y el alojamiento tienen lugar en una gran casa típica de la región. Usted no aprenderá solamente durante las clases; también se alojará con su profesora, utilizará la lengua francesa en la vida cotidiana y experimentará el arte de vivir a la francesa.
En Fleur aprender francés rima con disfrutar.
Nuestra cocina es absolutamente deliciosa, ¿y cómo aprender francés más agradablemente que ante una buena mesa?
Eduardo, sumiller titulado, cocinero apasionado y profesor de cocina experimentado, le desvelará sus secretos en sus cursos de cocina y sus talleres gastronómicos. Durante sus cursos prácticos, podrá meter las manos en la masa, descubrir la Dordoña gastronómica y mejorar su capacidad de comprender y hablar francés de manera completamente natural.
Con Fleur usted gozará de numerosas posibilidades de visitar la Dordoña, que no solo ofrece un rico patrimonio cultural, sino que constituye también un paraíso para los amantes de la naturaleza.
'Este verano he participado por segunda vez en los cursos de Fleur. Su ambiente relajado y amigable es ideal para combinar vacaciones, descanso y aprendizaje. Las
clases distendidas y comunicativas de Annick y la posibilidad de hablar francés todo el día con ella y los demás estudiantes durante desayunos, cenas, paseos y tiempo
libre mejoraron mi francés en poco tiempo. Como muchos otros estudiantes de Annick, he repetido la experiencia. Annick es una profesora única. Las deliciosas cenas de
Eduardo son otro maravilloso aliciente. Y todo ello en medio del magnífico paisaje de la Dordoña'.
Paz Ezcurra, Pamplona


